Durante cinco siglos el valle de Petra estuvo, literalmente perdido por la humanidad. desconocido y perdido de los anales
de la historia, se le conoce como ciudad de los muertos, poblada de espíritus, leyendas, y misterios, esculpida – más
que levantada – por la mano del hombre y el cincel implacable del tiempo.
La ciudad va serpenteando
conforme vamos avanzando por entre las dos montañas que a medida que se van separando forman un valle, admirándose edificios
sucesivos tallados en la roca destacándose: El Teatro Romano, Las Tumbas Reales, El Altar de los Sacrificios, El Monasterio,
El Qasr el-Bint. Algunos de ellos están en la parte alta de la ladera, y es necesario subir 700 ó 1000 peldaños,
además de los edificios indicados existen una serie de: cámaras funerarias, depósitos y conductos de agua, baños, escaleras,
salas de culto, mercados, edificios públicos, calles empedradas, etc.
Petra es conocida
universalmente como ciudad rosada, estando esculpida en el interior de un macizo rocoso de color rosa y de esto le viene el
nombre de Ciudad Rosada.